Inmunohematología transfusional

PARTE 1: Fisiopatología

Dra. Angela Rojas Vargas

La incompatibilidad de tipos sanguíneos se observa clínicamente, como reacciones transfusionales o isoeritrólisis neonatal. La incidencia de ambos cuadros varía considerablemente dependiendo tanto de la especie, como del individuo.

Los glóbulos rojos, poseen en su membrana proteínas con potencial antigénico y cualidades inmunológicas específicas, es decir con diferentes grados de importancia clínica. En un paciente sano, estas proteínas participan en el reconocimiento celular; ante un evento pernicioso, funcionan como marcadores o receptores de anticuerpos. Si se transfiere sangre de un individuo a otro genéticamente distinto, se originaría una rápida eliminación de los eritrocitos transfundidos; ya sea por una hemólisis intravascular o extravascular (reacción tardía).

La hemólisis intravascular, ocurre producto de la activación del complemento, ya sea por IgM (alonaticuerpos naurlaes) o IgG existentes, lo que resultaría en activación del complemento, degranulación de células mastocíticas y la liberación de citoquinas y moléculas vasoactivas. En la  destrucción extravascular (reacción más retardada) producto de la opsonisación (IgG) los eritrocitos son removidos mediante el sistema monocítico fagocitario. Esta respuesta inmunitaria es clasificada como una reacción de hipersensibilidad tipo II (hipersensibilidad citotóxica).

La rápida destrucción de eritrocitos y liberación de citoquinas y sustancias vasoactivas,  causan de manera aguda, hipotensión, aumento en la permeabilidad vascular, bradicardia y apnea. Debido a la contracción de fibras musculares lisas, el animal mostrará signos como dificultad respiratoria, salivación, diarrea y vómito, seguido de una segunda fase de hipertensión e incremento en ritmo respiratorio y cardiaco. La severidad de la respuesta inmune post transfusión, varía desde una fiebre moderada, hasta muerte aguda y depende tanto, de la cantidad de sangre incompatible transfundida, como de los títulos de los anticuerpos o aloanticuerpos dirigidos contra las proteínas antigénicas.

Los  aloanticuerpos naturales (IgM), dirigidos contra otro tipo o grupo sanguíneo, pueden estar presentes en el plasma de animales, incluso sin una exposición previa. En ausencia de anticuerpos preexistentes, las células rojas transfundidas estimularían una respuesta inmune en el receptor; una segunda transfusión con un idéntico donante resultaría en destrucción celular inmediata.

La clasificación de grupos sanguíneos, se basa en estos antígenos eritrocitarios especie específicos; sin embargo, es importante mencionar,  que los antígenos asociados a las plaquetas, leucocitos y proteínas plasmáticas, también tienen la facultad de inducir reacciones inmunomediadas, durante las transfusiones sanguíneas.

Las reacciones adversas inmunológicas, pueden ser casi completamente prevenidas, mediante la evaluación previa de anticuerpos en la sangre del receptor, contra antígenos de la sangre del donante, en conjunto con la tipificación sanguínea de los pacientes.