Factores Que Interfieren En La Medición De Hormonas Tiroideas Y Síndrome De Eutiroideo Enfermo

Revisión bibliográfica: Dra. Natalia Lizano Hernández.  CMV 1599

Factores Que Interfieren En La Medición De Hormonas Tiroideas Y Síndrome De Eutiroideo Enfermo

Uno de los desafíos que presenta la endocrinología al clínico es la interpretación correcta de los resultados de medición de hormonas y sus posibles interferencias. Factores como la edad, raza, tamaño corporal, sexo, estado reproductivo, enfermedades concomitantes o tratamientos varios pueden afectar la medición de hormonas tiroideas. Por esta razón, el clínico debe interpretar los resultados laboratoriales en conjunto todo con el resto de información que pueda obtener del paciente.

Edad: Las concentraciones de T4 son más elevadas en cachorros y decaen progresivamente con la edad. Sin embargo las concentraciones de TSH son más elevadas en perros de edad avanzada debido a un embotamiento de la respuesta a esta hormona. Esto quiere decir que es posible que un perro posea un nivel de hormona tiroidea inferior al rango de referencia a causa de su edad y sin que esto se considere como hipotiroidismo, siempre y cuando no presente signos de enfermedad.

Tamaño corporal: Estudios han demostrado que la concentración promedio de T4 sérica es mayor en perros de talla pequeña que en perros medianos y grandes (considerando pequeños a perros cerca de 7 Kg, perros medianos cerca de 23 Kg y perros grandes a partir de 30 Kg).

Razas: Se han identificado diferencias en el promedio de la concentración de T4 en razas como Greyhound, Whippet, Saluki, Borzoi.   Estas son poco comunes y de poca presencia en Costa Rica.

Género y estado reproductivo de la hembra: En cuanto a los machos, se ha determinado que la testosterona disminuye los niveles de la proteína transportadora de T4 y tiene un leve efecto en la concentración de T4 libre sérica, sin embargo no se concluyen diferencias significativas ni se han observado estos resultados con la suplementación de testosterona exógena.

En hembras, la progesterona afecta la concentración de T4, ya que es mayor en hembras en diestro que en el resto de las etapas. Se cree que la progesterona aumenta la afinidad de las proteínas plasmáticas transportadoras a la T4, por lo que existe un aumento en los niveles séricos.

Enfermedades concomitantes: SÍNDROME DE EUTIROIDEO ENFERMO: Este término se confiere a la disminución en la concentración de los niveles de hormona tiroidea debido a la presencia subyacente de otra enfermedad, la cual, de ser corregida, normaliza los niveles de T4.

Incluye desde cirugías, traumas, hasta enfermedades sistémicas. Se cree que esta disminución es una adaptación fisiológica para disminuir el metabolismo celular durante un periodo de enfermedad y es directamente proporcional con la gravedad de la enfermedad adyacente, esto quiere decir que entre más severa es la enfermedad, así será la disminución en la concentración de T4. Inclusive se puede tomar esto como un indicador de pronóstico. Entre las enfermedades que se relacionan comúnmente con síndrome de eutiroideo enfermo se encuentran: neoplasias, fallo renal, fallo hepático, enfermedad cardiaca, enfermedad neurológica, desórdenes inflamatorios y diabetes mellitus cetoacidótica.

Se considera casi imposible diagnosticar hipotiroidismo cuando se presentan este tipo de enfermedades, especialmente cuando el diagnóstico se basa en la medición de una prueba individual. Generalmente la más alterada es la T4 total. La T4 libre, T3 y TSH se alteran dependiendo de los mecanismos fisiopatológicos de cada enfermedad.

Si aún así se considera que el paciente presenta hipotiroidismo, se debe resolver primero la enfermedad concomitante antes de realizar la evaluación de tiroides. No es recomendable suplementar a este tipo de pacientes con levotiroxina y no hay estudios que prueben que esto beneficie al paciente.

Desórdenes dermatológicos: Generalmente este tipo de enfermedades no disminuyen la concentración de T4 a niveles de hipotiroidismo, sin embargo puede ocurrir.

Diabetes mellitus: La hormona tiroidea juega un papel importante en la regulación de la glicemia. En pacientes con hipotiroidismo se presenta una cierta resistencia a la insulina que por otra parte es controlada por el mismo organismo mediante un aumento en la producción de hormona del crecimiento y del factor de crecimiento insulínico. Si bien es cierto que estas enfermedades se pueden presentar juntas (diabetes mellitus e hipotiroidismo), es difícil diagnosticar hipotiroidismo en pacientes con niveles de glucosa descontrolados, ya que los signos clínicos y cambios clinicopatológicos son similares en ambas (debilidad, letargia, lipemia, hipercolesterolemia). La medición de T4 debe realizarse cuando los signos clínicos presentes en diabetes hayan mejorado. Si el diagnóstico de ambas enfermedades se confirma es importante tomar en cuenta que la suplementación de levotiroxina aumentará la sensibilidad del paciente a la insulina, por lo que se deben realizar mediciones de glicemia para controlar las nuevas dosis de insulina necesarias.

Hiperadrenocorticismo: Frecuentemente, los esteroides, ya sean endógenos o exógenos, disminuyen las concentraciones de T4 libre y total. En perros con hiperadrenocorticismo generalmente se encuentra disminuida la T4 total mientras que la libre se mantiene en rangos de referencia y la TSH no se altera. En algunos casos puede ser complicado diferenciar entre hipotiroidismo e hiperadrenocorticismo en perros con alopecias de origen endocrino, sin embargo factores de la historia clínica como polifagia, polidipsia y poliuria y alteraciones en hemograma, química sanguínea y urianálisis son de gran ayuda. De igual forma, ambos desórdenes pueden ocurrir juntos.

Fármacos:

  • Glucocorticoides: son el grupo de medicamentos que más alteran las concentraciones de hormonas tiroideas y a la vez es uno de los más utilizados en pacientes con problemas en piel. La magnitud y la duración de la supresión en los niveles de T4 va a depender del tipo de corticoide, dosis y duración del tratamiento y vía de administración (tópicos pueden tener el mismo efecto). Inclusive un hiperadrenocorticismo iatrogénico puede imitar los signos clínicos de hipotiroidismo. Es importante indagar en la historia clínica del paciente sobre posibles tratamientos con glucocorticoides previos a la medición de T4 y en caso de que los haya tomado, será necesario descontinuar por 4 a 8 semanas para realizar en examen de hormona tiroidea. Esto se debe considerar también en perros en tratamiento con levotiroxina y las mediciones control de T4 total.
  • Anticonvulsivos: El tratamiento con fenobarbital disminuye las concentraciones de T4 libre y total rangos consistentes con hipotiroidismo y los valores vuelven a la normalidad aproximadamente a las 4 semanas de descontinuado el tratamiento. Sin embargo pacientes tratados crónicamente no suelen presentar signos de hipotiroidismo.  Otros anticonvulsivos como el bromuro de potasio no interfieren con las mediciones de hormonas tiroideas.
  • Sulfonamidas: Interfieren en la síntesis de hormona tiroidea. Los valores de T4 podrían disminuir a niveles de hipotiroidismo en 1-2 semanas de tratamiento. Los valores de T4 vuelven al rango normal de una a doce semanas después dependiendo de la dosis y duración del tratamiento.